27 ago. 2009

El Dichoso Cuento

A peticion de un Fulano, es este el dichoso cuento del que hable e n el post anterior.





Definitivamente, éramos unos idiotas, Leonardo (Nayo), Leonardo (Leo), Javier (Javi) y Armando (Armando).
Recuerdo que entramos a una tienda de videojuegos, tomamos varias consolas y salimos corriendo, esa noche jugué Halo 3 y Devil May Cry, después, las tiramos a la basura.
Creo que todo empezó a salirse de control el día que necesitábamos más dinero, asaltamos un autoservicio, 1200 billetes, lo usamos en una sola noche, no en drogas, en sexo. Después de esa noche, despertamos en el suelo de un cuartucho y de repente el Javi se ilumino, o ¿como decía mi maestra?, a sí, tuvo una epifanía, asaltar un almacén o una gran tienda.
Lo planeamos todo supuestamente, conseguimos que dos chicas mas nos ayudaran, Cecy y Karla, ellas distraerían a los guardias y los atarían, mientras nosotros le quitamos el dinero a los clientes, cada uno consiguió una pistola, beretta 9mm.
Bien, las chicas entraron, tomaron un collar y salieron, el detector lo señalo, el guardia vino pero las chicas se hacían las difíciles, cuando los demás guardias llegaron estas sacaron sus pistolas y los amagaron, en eso los demás entramos y comenzamos a juntar el dinero.
Todos estábamos atentos a lo que hacíamos cuando el sonido mas impresionante que alguna vez yo haya escuchado llego a mis oídos, era algo impresionante y no lo comprendí, ¿por que ese sonido? Me impresiono en todo su conjunto, un grito, un gatillo, balazos, un niño llorando, Karla grito asustada y con razón, cuatro balazos, pierna, pecho, brazo y el tiro de gracia, aunque de gracioso no tiene nada, el cuerpo de Cecy cayendo inerte, frió, despacio, con suavidad, como quien se va a dormir, todo ese sonido era la muerte, comprendí, la muerte estaba entre nosotros, quizás a mi lado, quizás al lado de la obesa señora del otro lado de la tienda, no lo se, pero lo que si se, es que la escena después de la muerte es lo peor que puedas ver, ese cuerpo inerte, esos ojos abiertos, suplicando por volver a vivir, te suplican, diciendo aquí estoy, aquí estoy sigo aquí, te gritan sigo aquí hazme caso, pero tu sabes que no se puede, y lloras lloras y lloras.
Leo y Javi, estupidos, brincan al mostrador y descargan sus balas sobre el guardia que disparo a Cecy, idiotas, lo mataron, pero también mataron a una mujer, a una madre, amiga, esposa, suegra, vecina, cuñada quien sabe que era pero lo que fuera ya no volverá a serlo, no contábamos con que ellos cargaran pistolas, entonces, lo oí otra vez, ese sonido, que extraño, trompetas celestiales y tambores del infierno, el violín de la muerte, y aunque fuera diferente el escuchar ese sonido y ver como los dos caían por una ráfaga de balas, seguía siendo terrible e impresionante, Leo y Javi, Javi y Leo, los estupidos ya murieron, a quien le importa.
Armando se asusto, que clase de muerte es esa, el himno a la alegría, ahh, Ludwig, impresionante, los disparos, Armando cayendo, cuatro cuerpos, cuatro caidas, Karla estaba totalmente en pánico, solo quedaba yo, si se preguntan que paso conmigo solo les digo que yo ya no quede. Observe, respire, cerré los ojos y ahí estaba Vivaldi.
Es curioso pero antes de que comenzáramos yo no lleve balas para la pistola ya que pensé que no la usaríamos, con la pistola sin cartucho decidí hacer algo, pero que, observe a Cecy, me afligí, a Karla, me asuste, Leo Y Javi, me reí, Armando, medite y me di cuenta de algo, éramos artistas, acabamos de crear algo espectacular nosotros seis, el mas grande espectáculo jamás creado, y con dedicatoria, dedicada a la muerte, la increíble muerte, tome aire y grite, “somos artistas” a todo pulmón.
Tome el arma sin balas y apunte hacia una niña, el gran final, apreté el gatillo y se escucho un leve clic.
El sonido era increíble, el sonido del miedo que sentía la niña, la muerte se me apareció, sonrió agradecida por tan grandiosa obra y después desapareció, los guardias se asustaron y dispararon como era lógico, caí, un golpe seco, observe a Karla y susurre corre, ella entendió por que se fue de ahí, pensé que seria doloroso, el morir, pero no era así, no se sentía nada, como cuando piensas en todo lo que ha pasado antes y dices, en verdad sucedió eso, no sentí nada, así es la muerte, nada, mis ojos se encontraron con los de Cecy, sorprendente. Vivaldi es increíble, pensé, en verdad siento el frió con ese violín, después me dije, “que estupido, no es el frió de Vivaldi, es el frió de alguien mas grande, ¿Quién era? A sí, la muerte”.



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8 comentarios:

  1. Me acordé de alguna película leyendo. Es bueno el texto.

    Una mezcla entre Scarface y Kids. La compro.

    Por eso te dieron el premio. Seguro hubo quién prefirió los cuentos rosas que hubo, pero los textos 'crudos' son la vanguardia.

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  2. Kids cual es?
    Es una con Dicaprio.
    En la etapa estatal perdi, porque no "ejemplificaba los valores mexicanos" me enoje y le dije "que hay mas mexicano que eso".
    "si no copio, repito."
    No me habia dado cuenta de scarface.
    Este año escribire una mas cruda todavia.

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  3. A esta Kids me refiero.

    La que sigue trata de hacerla al estilo de los Almada. Verás que ejemplificará los valores mexicanos.

    ¿O qué tal del Pirrurris?

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  4. Carece de corrección y buena ortografía, fundamentales para atrapar al lector.
    No vastan las ideas.
    Saludos.

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  5. No tomes consejos gramaticales de alguien que no sabe escribir.

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  6. Wooow!!
    Bastante intenso eh!!!
    Si escribes una novela yo sé que sera mucho mas exitosa que esos libros de autosuperacion con titulos como ''llegue a la felicidad que siempre espero en 3 sencillos pasos''
    me agrado mucho tu post
    saludos!!

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